¿Por qué deberías registrar tus inmersiones?

El registro de inmersiones es más que simplemente una tradición en el buceo.

Los cursos de buceo de nivel inicial (nivel de entrada) siempre enseñan a los estudiantes a registrar sus inmersiones. Un log típico o una entrada típica en la bitácora consistirá en datos como: el sitio de buceo, día y hora de la inmersión, duración de la inmersión, la profundidad, y tal vez cosas como la temperatura del agua, el equipo utilizado y las vistas vistos

Basados en la profundidad y duración de la inmersión, los buzos calculamos y controlamos nuestros perfiles de saturación para asegurarnos de que nos mantuvimos dentro de los límites de NO descompresión. Pero como el buceo con computadoras se ha vuelto hoy algo tan generalizado, esa necesidad de control ha disminuido. Cálculos de perfiles con las anticuadas tablas, tratando a cada inmersión con una profundidad que no ha tenido durante toda su duración (perfil cuadrado: se desciende a una profundidad máxima, pasando todo el buceo allí, y volver a la superficie, poniendo fin a la inmersión). Así no es como la mayoría de nosotros bucea; es mucho más común descender alcanzando la profundidad máxima deseada y planificada, y luego ascender lentamente a medida que la inmersión continúa, para extender nuestro tiempo de inmersión. Si bien los instructores intentamos con tablas y bitácoras que los buceadores registren sus perfiles… nunca tuvimos un verdadero éxito. Pero si una computadora de buceo típica recordará horas de inmersiones y perfiles completos, ¿por qué molestarse con el registro de inmersiones en una bitácora?

 

Documentación

En primer lugar, puede que tengas la necesidad de documentar tu número de inmersiones . Ciertos lugares de buceo alrededor del mundo son 

considerados lo suficientemente avanzados como para que los guías de buceo vean en tu bitácora que has estado allí a pesar de la dificultad que implicó

ese sitio de buceo, también puede que requieran de ti tener un cierto número de inmersiones en total, o un determinado número de un tipo específico de 

buceo (nocturno, profundo, cenotes), antes de que te permitan bucear allí. Y en la mayoría de las certificadoras internacionales, se requiere un número

mínimo de inmersiones antes de poder alcanzar niveles de certificación tales como Nivel Avanzado, Divemaster o Instructor . La misma regla se aplica 

si usted quiere tomar ciertas certificaciones de buceo para fines concretos , como algunos certificados técnicos. Un registro en tu bitácora, incluyendo firm

de un profesional o de un compañero certificado, es tu comprobante que documenta el hecho de haber estado buceando en ese sitio.

 

Referencia de tu equipo

Siempre que registres el equipo con el que buceaste en cada inmersión, tu registro se convierte rápidamente en una referencia útil para ver, por 

ejemplo, cuánto peso tendrías que usar para descender con un traje determinado. Si buceas en varios lugares alrededor del mundo, y en diversos 

climas, un registro de buceo dejará afuera la suposición fuera de la ecuación, contarás con datos certeros. Por supuesto, las cosas cambian, y tal vez 

necesites menos peso ahora que la última vez que buceaste en  aguas tropicales con un traje corto de 3 mm, pero al menos usted sabrás si tu punto 

de partida debe ser de tres kilos o 6 kilos. Además, si notaste que tu protección isotérmica fue la adecuada o no, también sabrás si necesitás 3 mm o 

5 mm en aguas a 25 grados.

 

Memoria

Un registro de buceo también sirve como tu propia memoria, detallando cada inmersión que hiciste, y tomando nota de las cosas más espectaculares 

que viste y viviste durante cada buceo. Te acordarás de cuando hiciste tu primer buceo en un naufragio, y cuando viste tu primera manta raya, hasta la

 fecha y hora de la inmersión aquella que cambió tu vida. Buceamos por placer, por diversión, y nos sumergimos para crear recuerdos. Un registro de 

buceo bien llevado te ayuda a mantener esos recuerdos.

 

Conciencia

Registrar tus inmersiones te obliga a sacar computadora de buceo y repasar los parámetros de la inmersión, haciéndote consciente de tu profundidad 

real, y el tiempo que estuviste realmente allí. Mientras que esto debería ser una obviedad, he visto demasiados buzos que parecen simplemente saltar 

en el agua, y siempre que su alerta de  profundidad o tiempo de inmersión no está sonando, suponen que todo  probablemente esté muy bien. A menos,

 claro, que no lo esté. Estos son los tipos de buzos que le dan a los ordenadores de buceo una mala reputación, porque el buceo practicado de esa 

forma, obviamente puede ser peligroso. Una alarma puede no sonar, o vos podés no escucharla, por lo tanto si no estás vos mismo en el control de tu 

profundidad, podrás fácilmente superar la profundidad máxima que habías planificado. Registrar las inmersiones también te hace consciente de la 

necesidad de revisar y chequear el equipo y de su historial de buceo de las últimas inmersiones, lo cual es especialmente útil si usted está haciendo 

unas vacaciones de buceo de varios días.

 

Si registras tus buceos al estilo tradicional, el viejo papel  y lápiz, o utilizás una aplicación (APP) en tu PC/MAC, tableta o teléfono inteligente, eso 

dependerá exclusivamente de vos. Pluma y papel nunca se queda sin batería, y hay menos riesgo de que sus datos se pierden si cambias de soporte 

(computadora o teléfono celular). También llevarás como un recuerdo o souvenir de tu visita al sitio, el sello de la operadora de buceo que te llevó por

 esos fondos que visitaste. Los registros digitales son más fáciles de llevar a todas partes (hasta podrás subirlos a la nube), y con frecuencia tienen

 funciones de copia de seguridad ante la pérdida de tu tablet o tu celular. Independientemente de qué método de registro elijas, no dejes de registrar 

tus inmersiones una vez que te graduaste como buceador, más allá de abandonar tu nivel de principiante. La bitácora te transportará a tus buceos 

realizados y tus momentos vividos bajo el agua.

Claudia Pastorino

IE #22.329 SNSI

Directora